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Taxis y remises: sube un 20 por ciento la tarifa en Villa Mercedes

Transporte en alza. Los precios que pone la Intendencia son obligatorios para los taxis, pero solo son  sugeridos para los remises.

 

A partir de este sábado, la bajada de bandera cuesta $18 y la ficha sale $1,70 cada cien metros de recorrido.

Caminar, usar la bicicleta o recurrir al colectivo. Esas son algunas de las opciones que tienen quienes quieran evitar que la billetera adelgace un poco más a la hora de tomar un taxi o un remis. Es que el Municipio aprobó una nueva «adecuación tarifaria» y desde hoy, la bajada de bandera cuesta $18, mientras que la ficha aumentará $1,70 cada cien metros recorridos.

Con los nuevos valores, la tarifa con las que arrancan las ticketeras creció un 20% desde la última modificación que se había realizado en noviembre del año pasado, cuando el precio se había fijado en $15. En cambio, el incremento de la ficha fue un poco menor. Estaba en $1,50 y subió un 17%.

La subsecretaria de Transporte de la Comuna, María Eugenia Etchehún explicó que la medida fue una respuesta al pedido que hicieron la «Asociación de Taxis Unidos de la Terminal de Ómnibus» y la «Asociación de Propietarios de Taxis», dos de las entidades que nuclean a los conductores en la ciudad. «Ellos manifestaron que debido al continuo incremento que han tenido en los costos fijos, como el combustible, los repuestos y los seguros, necesitaban corregir la tarifa para poder costear los gastos y seguir brindando los servicios con las mismas condiciones de calidad y seguridad», argumentó.

La funcionaria contó que tras la solicitud, realizaron un análisis de los costos y determinaron que el aumento «era necesario». Y en ese conteo, el combustible fue el ítem que más influyó. «Es su materia prima y ha tenido muchos aumentos. Si no tienen el gasoil o la nafta no pueden trabajar y no tienen ningún tipo de alternativa. Y es un insumo que, salvo que tengan cuenta corriente en la estación de servicio, que no es el caso de la mayoría de los taxistas y remiseros, tienen que pagarlo todos los días», dijo.

Héctor Rosales, presidente de la asociación que nuclea a los 35 taxistas que trabajan en la términal de ómnibus, dijo que cada vez que hay una suba de la tarifa, «la gente se molesta pero lo entiende. Porque si no aumentamos, vamos para atrás por la situación económica que hay en el país. El combustible está caro, los autos se rompen y los impuestos también son más caros».

El hombre, que lleva cuarenta años atrás del volante, opinó que el año ha comenzado «muy duro» para los conductores. «En el verano, cuando llegan muchos colectivos a la terminal, faltan coches. Pero el resto del año, hay pocos clientes. Cualquier viaje llega a los son $100 y la gente decide esperar el colectivo», lamentó.

Etchehún aseguró que a la hora de autorizar un aumento, buscan un equilibrio para que «el chofer pueda cubrir los costos esenciales, y que el usuario tenga la posibilidad de pagarlo. Es muy complicado porque en un país donde la inflación es permanente. Para el vecino es difícil entenderlo pero es la única forma de garantizar que exista el servicio».

La tarifa que establece el Municipio es fija y obligatoria para los 218 taxis habilitados que hay en la ciudad. Mientras que para los remises (hay 549 coches autorizados) la cifra es una sugerencia. «Muchas agencias trabajan con esta tarifa y otras tienen otra metodología de conteo. Lo importante es que el usuario tenga valores de referencia porque siempre el precio final de un viaje es bastante similar. De lo contrario significa que algo no está bien», aconsejó.