Sign in / Join

«Es ‘rati’, matalo», testimonio clave en el caso del policía que mató al ladrón del arma de juguete en Monte Grande

Tenía 16 años. El policía aeroportuario que le pegó cuatro tiros fue detenido por exceso de legítima defensa, pero recuperó la libertad tras ser indagado. Una testigo dio detalles.

Con apenas 16 años y un arma de juguete, intentó asaltar al oficial aeroportuario Matías Daniel Arrúa (25). Lo sorprendió junto a dos cómplices cuando estaba por entrar a su casa de Monte Grande (Esteban Echeverría). Pero el agente reaccionó a los tiros y lo mató. En consecuencia, quedó detenido hasta que anoche, a última hora, fue liberado por el fiscal Juan Manuel Baloira.

Para ello fue clave el testimonio de una testigo que vive frente a la casa de Arrúa. «Vio todo y escuchó todo, cuando los delincuentes gritaban ‘es ‘rati’, matalo’ y ‘la mina se metió adentro, ganemos la casa’, declaró que eran dos o tres armados, uno de ellos con pistola y otro tenía un revólver», confió a ClarínClaudio Calabressi, abogado del policía.

El detalle preciso del testimonio de esta testigo puede favorecer la situación del agente de la PSA, imputado inicialmente por «homicidio en exceso de legítima defensa». Mientras le gritaban «vos sos ‘rati», Arrúa recibía golpes en la cabeza con una de las armas de los delincuentes, en una instancia clara de ensañamiento. Al lograr zafar, llegó a agarrar el arma reglamentaria y disparar, cuando dos de los ladrones se le iban encima para meterse en su casa.

Todo sucedió alrededor de las 2 de este lunes, cuando Arrúa y su novia volvían al complejo de departamentos en el que viven, ubicado en la esquina de Mariano Acosta y General Lavalle, al sur del Conurbano. Al llegar, los atacaron tres jóvenes que aparecieron caminando.

Mirá también

«Me quisieron secuestrar y disparé», dijo el abogado que mató a un ladrón en Olivos

Primero les exigieron sus pertenencias y luego la llave de su Volkswagen Gol, que se encontraba estacionado sobre la calle Mariano Acosta, frente a la puerta del edificio. En ese momento, Arrúa y su novia no se resistieron.

Arrúa, subayudante de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), aseguró que ya se encontraba en el estacionamiento del lugar (es al aire libre) cuando tomó el arma de su pareja, una Taurus 9 milímetros, se identificó como policía y comenzó a disparar contra los delincuentes, que ya estaban dentro del auto y se preparaban para escapar.

En este tramo de la historia, el testimonio de la testigo agrega datos clave para esclarecer el hecho.